Hugo van der Ding
Portugal
Los antibióticos y otros antimicrobianos son fundamentales para proteger nuestra salud. Sin embargo, en demasiados casos se usan mal en personas, animales y plantas, lo que favorece la aparición de superbacterias. Si los utilizamos solo cuando realmente hacen falta y siempre con supervisión profesional, podemos frenar la aparición y propagación de microbios resistentes y proteger la salud de las personas, los animales, las plantas y el medio ambiente.
“En esta ilustración, el antibiótico se presenta como una obra maestra expuesta en un museo, como la Mona Lisa en el Louvre. La gente se reúne para admirarlo, maravillada por su belleza, su valor incalculable y el cuidado que requiere. Igual que preservamos las grandes obras de arte para el futuro, también debemos proteger estos medicamentos que salvan vidas. Los científicos, como los grandes artistas, son quienes crean estos tesoros, y nos toca a nosotros cuidar su trabajo para que su valor perdure generación tras generación”.