Laura Janssens
Belgium
La resistencia a los antimicrobianos no reconoce límites. Los microbios se transmiten entre personas, animales y plantas y se desplazan por el agua, el suelo y el aire. Estos movimientos favorecen la propagación de la resistencia.
“La resistencia a los antimicrobianos no entiende de fronteras. Como seres humanos, no siempre somos conscientes de ello. Pero si observas bien las imágenes y los colores, verás microbios viajando por el aire, el agua, los residuos, los animales…”