Teodor Hristov
Bulgaria
La salud humana, animal y medioambiental están profundamente conectadas y dependen unas de otras. Compartimos la tierra, los recursos y los microbios. Más del 60% de los patógenos que causan enfermedades en personas provienen de animales domésticos o de la fauna silvestre. Por eso, proteger la salud de los animales y del medio ambiente también es proteger nuestra salud. Para contener la resistencia a los antimicrobianos es imprescindible un enfoque coordinado que tenga en cuenta esta interdependencia.
“Las personas tienden a olvidar que vivimos en un ecosistema en el que animales, plantas y seres humanos comparten los mismos recursos. Formamos parte de este mundo tanto como él forma parte de nosotros.
Nuestra salud y nuestro bienestar están profundamente ligados a la naturaleza y a los seres vivos que nos rodean. Este es un recordatorio amable para apreciar nuestro planeta y convivir en armonía con él, en lugar de explotarlo y contaminarlo sin descanso”.