Bodil Jane
Netherlands
Las bacterias resistentes y otras superbacterias pueden infectar a nuestros perros, gatos y otros animales de compañía, afectando gravemente a su salud. En algunos casos, las mascotas pueden necesitar tratamientos más fuertes o prolongados, lo que puede resultar costoso y estresante.
Estos microbios resistentes también pueden pasar de los animales a las personas y al revés, recordándonos lo estrechamente conectada que está nuestra salud.
“Queremos a nuestras mascotas como si fueran de la familia. Y cuanto más estrechamente convivimos con ellas, más atentos debemos estar con la higiene. Esta ilustración muestra los numerosos vínculos que compartimos con nuestros animales, tanto físicos como emocionales. Así, los microbios resistentes pueden pasar fácilmente de ellos a nosotros y viceversa”.